MiniHollywood Oasys colabora en la conservación del picozapato en Zambia: un proyecto pionero en el mundo

La reserva animal del parque temático MiniHollywood Oasys se une a un programa de conservación del picozapato (Balaeniceps rex) en los humedales de Bangweulu, en Zambia. Su colaboración consiste en apoyar económicamente el proyecto y contribuir a dar a conocer el trabajo que se desarrolla sobre el terreno, ya que se trata de una especie muy característica a la vez que poco conocida.
Este proyecto es pionero en el mundo y combina dos líneas de trabajo: la vigilancia de nidos en libertad y la incubación y crianza de polluelos para devolverlos a la naturaleza. La colaboración arranca con la mejor de las noticias: dos jóvenes picozapatos, Chibali y Kangond, criados en el proyecto acaban de ser liberados en su hábitat natural, los humedales.
Un ave única… y cada vez más escasa
El picozapato es una de las aves más sorprendentes de África. Tiene un enorme pico en forma de zueco, una mirada fija e inquietante y un porte casi prehistórico. Vive en los pantanos de papiro del centro y el este del continente, desde Sudán del Sur hasta Zambia, y hoy quedan menos de 8.000 ejemplares en libertad. La UICN lo clasifica como especie Vulnerable y su población sigue disminuyendo.
Se reproduce lentamente y se enfrenta a muchas amenazas: la pérdida de su hábitat, la caza furtiva y, sobre todo, el tráfico ilegal de huevos y pollos.
Los humedales de Bangweulu ocupan unos 6.000 km² de llanuras inundables, papiros y juncos. Son el límite más al sur de la distribución de la especie y uno de sus refugios clave. La organización African Parks gestiona este espacio protegido, que pertenece a las comunidades locales, junto al Departamento de Parques Nacionales y Vida Silvestre de Zambia.

Guardianes de nidos las 24 horas
El proyecto nació en 2012 con el Programa de Protección de Nidos. En él se contrata a vecinos de las comunidades locales como guardianes, que vigilan los nidos día y noche durante la temporada de cría, entre junio y noviembre. Esta fórmula protege a la especie, genera empleo en la zona e implica a sus habitantes en la conservación de su propio patrimonio natural.

El "polluelo de reserva": una segunda oportunidad
El gran salto llegó en mayo de 2022 con la apertura del Centro de Crianza y Rehabilitación del Picozapato. Es el primero de este tipo en el mundo y está equipado con incubadoras y criadoras de última generación. Hasta entonces solo se conocían dos casos de picozapatos criados por el ser humano: uno en Bélgica y otro en Florida.
La clave está en su biología. La hembra suele poner dos huevos con varios días de diferencia. El pollo mayor, más grande y fuerte, acapara el alimento. El segundo funciona en la práctica como un "seguro" por si el primero no sobrevive, y rara vez sale adelante. Sin embargo, es igual de valioso genéticamente. Por eso, el equipo retira ese segundo huevo de los nidos conocidos y le da una nueva oportunidad en el centro.
Allí, los cuidadores giran cada huevo a mano tres veces al día durante los aproximadamente 30 días de incubación. Tras nacer, los pollos pasan varias semanas en una sala con temperatura y humedad elevadas, hasta que les crece el plumaje. Después se trasladan a nidos rodeados de esteras de papiro, que reducen al mínimo el contacto visual con las personas.
Los polluelos tienden a tomar como progenitor al primer ser vivo que ven y para que puedan volver a la naturaleza, deben crecer sin identificar a los humanos como sus padres. La solución son unas marionetas de picozapatos adultos. Los cuidadores las usan para alimentar a los pollos en todas las etapas de su crecimiento, mientras suenan grabaciones de vocalizaciones reales de la especie.

Chibali y Kangond, dos ejemplares de vuelta a los humedales
Cuando los jóvenes picozapatos ya son capaces de volar y pescar por sí mismos, se liberan en los humedales con dispositivos GPS. Así el equipo puede seguir cómo se integran en la población salvaje. Es lo que acaba de ocurrir con Chibali y Kangond, criados en el centro y liberados a medio libre.
Es una excelente noticia que confirma que el método funciona: cada polluelo que se reintroduce a medio libre, es una nueva oportunidad para la especie. Así como aquellos que son criados en cautividad en los programas de conservación de especies amenazadas en los zoológicos pertenecientes a la WAZA (World Association of Zoos and Aquariums).
El compromiso de MiniHollywood Oasys con la conservación
MiniHollywood Oasys aporta financiación y ayuda a difundir la labor del equipo de Bangweulu dirigido por Maggie Hirschauer. Su colaboración en Zambia se suma a los proyectos de conservación en los que participa el parque, tanto en los hábitats naturales de las especies como en su reserva zoológica.
Entre los trabajos de conservación de la reserva animal se encuentra la cría de la jirafa de Rothschild y de la carraca europea, del Ibis Eremita, así como la participación en la incubación de huevos de tortuga boba. Aunque el parque forma parte de más de 90 programas europeos de conservación de especies amenazadas. La nueva colaboración amplía ese compromiso desde el desierto de Tabernas hasta los humedales de Zambia.
¿Quieres conocer más sobre este fascinante proyecto de African Parks o colaborar con él? Visita Bangweulu Wetlands Zambia o escribe a su responsable maggieh@africanparks.org
Formar parte de un proyecto tan pionero es un orgullo para todo nuestro equipo. El picozapato demuestra que la conservación funciona cuando se unen la ciencia, la innovación y las comunidades locales. Cada polluelo que vuelve a volar en Bangweulu es también un logro de todos los que visitan MiniHollywood Oasys.



